Los signos eternos de la taquigrafía

“Los maravillosos signos de la taquigrafía a lápiz, trazados sobre el papel, continúan expandiéndose por todas partes; nunca se detuvieron ni se detendrán” (Martín Córdoba).


Taquigrafía Pitman: Escritura con lápiz a una velocidad de 160 palabras por minuto (este video también se puede ver en YouTube)





Esta es solo una pequeña muestra de cómo se escribe en taquigrafía manual a una velocidad de 160 palabras por minuto, utilizando los signos del Sistema Pitman, método de Academias Pitman de Argentina (Taquigrafía Pitman Comercial y Parlamentaria).

Este registro de 2012 busca preservar el testimonio de la taquigrafía manual, un arte que requiere gran coordinación y voluntad. En el video aparece el extaquígrafo parlamentario Martín E. Córdoba, quien en ese momento se desempeñaba como taquígrafo del Senado de la Nación, utilizando un agarre adaptado, ya que nació con malformaciones en todos los dedos de su mano derecha. Se lo observa apoyándose parcialmente sobre su antebrazo amputado de nacimiento —donde utilizaba una prótesis cosmética—, lo que le impide contar con el apoyo pleno que suelen tener otros taquígrafos. Además, nació con la ausencia de su pie izquierdo —que intentaba suplir con una prótesis Syme convencional—, lo que también condicionó su equilibrio corporal y lo obligó a desarrollar adaptaciones posturales específicas.

Utiliza un cuaderno tamaño oficio, no diseñado específicamente para taquigrafía, con el propósito de disponer de una superficie amplia y demorar lo más posible el momento de dar vuelta la hoja. Debido a la amputación parcial de su antebrazo y mano izquierdos, debe interrumpir la escritura y girar la hoja con la derecha, lo que añade una dificultad adicional a la práctica. Estas adaptaciones en la postura y en la técnica muestran cómo logró reinventar su modo de escribir para poder desempeñarse como taquígrafo.

París 2011

Este breve video muestra cómo Martín Córdoba pudo representar a la República Argentina en el Campeonato Mundial de Taquigrafía a Lápiz (Graphic Shorthand) de 2011, celebrado en París en el marco del 48º Congreso Intersteno. En aquel certamen, mientras se desempeñaba como taquígrafo de la Legislatura de Tucumán, obtuvo el 5.º puesto, incluyendo el 1.º puesto en idioma español, entre 48 taquígrafos manuales de diferentes países que se clasificaron. Alcanzó el minuto 10 de la prueba, con una velocidad de 367 sílabas por minuto. Allí compitió en igualdad de condiciones a pesar de tener varias discapacidades motrices. Su participación en París fue destacada por estos medios tucumanos: La Gaceta (edición del 28 de julio de 2011), Revista El Puente (n.º 152, 31 de julio de 2011) y Revista Capacitados (n.º 119, agosto de 2011).

Por estos logros y también por ser subcampeón iberoamericano de taquigrafía/estenotipia, Martín Córdoba recibió la expresión de beneplácito y felicitación oficial de la Cámara de Diputados de la Nación mediante la resolución aprobada el 22 de agosto de 2012. El 27 de diciembre de 2012, la diputada nacional doctora Miriam Gallardo, junto con otros diputados nacionales, en representación de la Cámara de Diputados de la Nación, le otorgaron una placa conmemorativa en la Legislatura de Tucumán. Las imágenes de este acto, registradas por la Dirección de Prensa del Municipio de Lules, están disponibles en este enlace.

La taquigrafía y la tecnología

Cabe mencionar, además, que este video fue realizado por Martín Córdoba —con colaboración voluntaria— para ilustrar su exposición titulada “Nuevas tecnologías. Integración de la taquigrafía manual y el reconocimiento de voz: una experiencia en el Senado de la Nación”. Dicha exposición tuvo lugar el 17 de noviembre de 2012, en el Recinto de Sesiones de la Legislatura Provincial de Salta, en el marco de las XX Jornadas Argentinas de Taquigrafía Parlamentaria organizadas por la AATP. El contenido fue posteriormente publicado en el número 134 de la Revista Capacitados (Tucumán, enero de 2013, págs. 28 y 29). Al final de su exposición, expresó lo siguiente:
 
“Es muy importante que la sociedad sepa aceptar y comprender las limitaciones de las personas con discapacidad, porque, de lo contrario, resultará paradójico que desde los diferentes estamentos sociales se intente incluir pero a la vez se esté discriminando.”

Las fotografías de la exposición realizada en Salta están disponibles en el siguiente enlace.
 
“El reconocimiento de voz me permitió integrar mi taquigrafía a lápiz con la tecnología, transformando mis notas en texto sin la necesidad de depender exclusivamente del teclado ni de otra persona para transcribirlas. Esta herramienta me dio la independencia que mi mano no podía ofrecerme: pude ejercer mi profesión con autonomía y también representar a la Argentina en campeonatos internacionales de precisión y velocidad taquigráfica” (Martín Córdoba, 2012).




Este artículo también está disponible en inglés.





Entradas populares de este blog

Academias Pitman y la taquigrafía parlamentaria

Mis inicios como taquígrafo parlamentario

La belleza de la taquigrafía